¿Cómo estan mis dos lectores?
Ya ven que lo mio es andar persiguiendo inviernos así que ahora me fui a uno más sureño. Anduve toda esta semana en un Congreso en Chile. Fui a presentar una ponencia pero más que nada fui a aprender y ver qué onda con esto de los Congresos, y la verdad es que hubieron unas ponencias muy buenas. Prometo escribir y contarles sobre lo que dijeron los chonchos (Estuvieron monstruos como Schmitter,Offe, Stepan, Sartori, Jospin, Lagos e inclusive Bachelet -en el siguiente post les cuento sobre su speech.... la sra es una pistola y le tiró a México con tooooooooooodo).
En este post les quiero contar sobre lo que vi en el país donde a las fresas les dicen frutitas, al aguacate palta, al chile ají, donde tienen un lugar que se llama cafe de piernas que es una cafeteria donde las meseras andan en mini faldas y donde se respira un fuerte optimismo.
Llegué el domingo como a las 11 y a la 1 tenía que presentar mi ponencia. Fui, la presenté y todo me salió mal (la presentación no jaló, no había sonido, no pude presentar unas tablas....mal). De ahí me salí y quería ir a ver el lugar donde habían matado a uno de mis heroes: Salvador Allende. Les voy a ser honestos el Palacio de la Moneda está chingón pero yo me esperaba algo diferente. Pero de todas formas yo estaba muy emocionado por que le tomé su foto a la estatua de Allende y porque la ciudad está rodeado por unas majestuosas montañas (los Alpes) que hacen que la ciudad se vea muy chingona y era mi primera vez en sudamérica y acababa de presentar en un Congreso de IPSA y en fin, estaba emocionado.
Seguí caminando por el centro hasta que se hizo de noche y me metí a una Schoperia a cenar. Las Schoperias estan en cada esquina y preparan sandwiches y platos rápidos de pollo y carne (les dicen ave, vacuno y porcino). La verdad en comida sí creo que México le da 18 vueltas a Chile; no probé nada que fuera realmente nuevo o con algún sabor chido.
Los siguientes dos días fueron iguales. Ir al Congreso, oír ponencias, chelear, vinear (tienen un dicho medio mamón: "el que vino a Chile y no tomó vino, ¿a qué vino?") cenar y dormir. El miercoles me lanzé con unos cuates al viñedo de Concha y Toro y entré al famoso "Casillero del Diablo" (y sí, hay un Diablo ahí.... al menos la sombra de un Diablo, pero el vino que está en el "Casillero" es uno diferente al que venden como Casillero del Diablo).
Al día siguiente ya no quería saber nada del Congreso así que rentamos una camionetita de señora y nos fuimos a Valparaiso (se los recomiendo mucho; es una ciudad con ambiente de pueblito pero junto al mar y lleno de colores) a visitar la casa de Neruda y leer un poco de poesía. Después de comer nos lanzamos a Isla Negra donde el poeta chileno tenía otra casa. Estaba cerrado cuando llegamos pero el lugar está increible: frente al mar, con un rompe olas natural de piedras, tranquilo, relajado, sabroso. Si esa casa fue lugar de inspiración para Neruda, explicaría por qué las letras de Neruda son lo que son.
En pocas palabras ese fue mi viaje. Pero lo que más me impresionó, y de lo que les quiero hablar, fue el alto respeto y estima que siente la población en general por sus políticos y su clase dominante. Se respira un optimismo político que yo nunca había sentido. Desde un taxista hasta el Presidente de la Cámara Baja Chilena, todos hablan sobre la admiración que sienten por su élite. De entrada me parece que hay que tomar en cuenta que Chile es un país donde se acabó con una dictadura por medios democráticos (Pinochet cayó con un REFERENDUM); esto nos dice algo sobre la cultura política de los chilenos y sus dirigentes.
Hoy la gente siente que sus políticos saben hacia donde quieren llevar a su país y saben cómo hacerlo. La gente siente que "la Revolución por fin les está haciendo justicia". Y esto se ve. Cuando fui a Valparaiso no vi comunidades en situación de marginación como sí se ven aquí en México. En todas partes hay electricidad, agua, drenaje, pavimento, transporte y muchas otras cosas que hablan sobre porqué Chile es el país 40 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano.
Esto me hizo preguntarme ¿llegará el día en el que nos sintamos orgullosos de nuestros políticos? ¿habrá algún día en el que digamos "mi gobernador es un chingón y realmente trabaja por mi"? De entrada me queda claro que si llega ese momento va a ser en el largo plazo. No me veo hablando bien sobre nuestros políticos cuando vinculan al hermano de un gobernador, y diputado electo, con un grupo criminal; o cuando una de nuestras candidatas para diputada es buscada por las autoridades Ecuatorianas....pero bueno por otro lado me enseñó que sí es posible que en América Latina haya gente que respeta y admira a sus políticos... qué piensan ustedes mis dos lectores, ¿llegará el día?
Nos andamos leyendo...
PD. Se me olvidaba contarles que el Escudo Nacional Chileno tiene la siguiente leyenda: "Por la Razón o por la Fuerza".....¿quiubo?
